lunes, 21 de marzo de 2016

CUESTION DE BUEN GUSTO. EL APUNTE DEL DOMINGO DE RAMOS


Nada más, nada menos, que tener buen gusto para torear. Eso dejó Curro Díaz en sus dos faenas, generosamente premiadas con la salida por la puerta grande de Las Ventas.
Kikiriki de Curro Díaz

Tiene Curro Díaz talento para el toreo cambiado, el desplante, los adornos, borda las trincherillas, torea vertical, erguido, aunque manda poco en el toro, quizá porque no alarga el pase.
Curro Díaz

En su primer toro dejó clara su decisión de torear despacio y además de su, como siempre,  gran primera serie saliéndose con el toro a base de ayudados y trincherillas, toreó componiendo muy bien la figura, sin esfuerzo aparente, dejando pasar al toro más bien que cruzado y dominando, para  rematar las series con su acreditado buen gusto.
Curro Díaz

En su segundo compuso unos naturales de frente con las piernas abiertas en una postura muy suya, que no llega a ser relajada y por tanto natural, pero sí de gran belleza plástica y muy elegante. Mató de estocada al toro redondeando una gran actuación, que no tuvo continuidad en el que mató por cogida de David Galván, pues no quiso darse coba, quizá por las prisas de salir por la Puerta Grande tras más de dos horas y media de larguísima corrida.


Los toros de Gavira, mansos, que embestían a oleadas, sin fijeza, yéndose de la suerte, permitían estar a los toreros, pero en faenas sin emoción, que sólo aparece cuando se junta la casta del toro y la decisión del torero.
David Galván

David Galván, posiblemente por poner esa emoción que el toro no tenía, resulto cogido al inicio de su faena en la que demostró decisión y ganas de coger el tren de este año del cambio, que por fin, parece que llega y en el que hay más aspirantes que plazas.

Gran inicio de temporada a pesar del mal tiempo, animado en las gradas de sol por ese tendido joven que anuncia una renovación, también de aficionados, aunque para lo que se supone que debe añadir un nuevo público joven, parece demasiado pastueño. Ya sabemos que la emoción la pone la casta, también de los aficionados.

Fotos de JMSV MOZ tomadas de Larga Cambiada

Publicado en Opinión y Toros

domingo, 6 de marzo de 2016

EL PUBLICO DE MADRID ES MUY JUSTO. JUAN PEDRO DOMECQ EN LA TERTULIA DE JORDÁN

Así de rotundo se expresó Juan Pedro Domecq Morenés en la Tertulia de Jordán el pasado 3 de marzo. También es más cosas que no dijo, quizá llevado por la satisfacción de los numerosos premios recogidos en el pasado año, pero no fue la única afirmación de este hombre de hablar pausado, maneras suaves y firmes, que habla con seguridad y sin rotundidad a la vez, en una conversación que, como los toros bravos, fue de menos a más, desde un inicio más sembrado de lugares comunes a un final relajado que amenazaba con no terminar nunca, pues se iban engarzando las escuetas preguntas y respuestas primeras en jugosas conversaciones.

Juan Pedro Domecq en la Tertulia de Jordán
el 3 de marzo de 2016

La emoción como sustento de la justificación y permanencia de la tauromaquia, el público como el depositario de la razón última del espectáculo y la humillación en la embestida del toro como mayor exponente de la bravura, son afirmaciones que parecen evidentes pero que contienen conceptos que llevan a espectáculos distintos. ¿Dónde está la emoción?, ¿quién es el público?, ¿interesan los toros que humillan, pero sólo van y vienen?

Destajoso-44 de Juan Pedro Domecq en Las Ventas. Corrida 
más completa en presentación y bravura para la Comunidad de Madrid

Aportó un concepto poco usual y muy interesante, la imprevisibilidad, que considera necesaria para que los toreros puedan demostrar su capacidad de lidiar, lo que mejora el espectáculo. Parladé sería ese ejemplo, pero cuya consecuencia es que las figuras sean renuentes a anunciarse con este hierro.
La ganadería Juan Pedro Domecq, con el hierro de Veragua, está en proceso de transformación, pues aunque afirma que el concepto del toro artista que inventó su padre, no ha sido suficientemente bien entendido, ni explicado, en la práctica parece estar en proceso de cambiarlo.

David Mora en Vistalegre el 21 de febrero

Afirma tener la ganadería en la mano y poder llevarla hacia más casta e imprevisibilidad o más nobleza y docilidad y pone como ejemplo de lo primero el quinto toro de Vistalegre y de lo segundo, el que abrió plaza. Dos líneas distintas de la ganadería que tienen detrás un largo proceso de estudios genéticos y biológicos, que le posibilita mantener líneas variadas.


Los cambios en cualquier caso son lentos, pues hasta el año 17 no empezarán a lidiarse los primeros juanpedros seleccionados por él, tras la muerte de su padre en 2011.

Juan Pedro Domecq Morenés


No se extiende mucho sobre labores camperas, la tienta no parece preocuparle en exceso, pues parece tener fijadas las características de las diferentes familias de vacas; tampoco la consanguinidad, ni los temidos saneamientos, aparecen entre sus problemas. Afirma que con la crisis ha lidiado muchos erales, lo que le da información más rápida sobre los procesos de selección.


La suerte de varas tiene carácter instrumental, según afirma, pues los toros más bravos acaban desangrados en el caballo del picador, sin poder llegar con embestidas a la muleta. Repite con convicción y desesperanza los argumentos más habituales sobre la necesidad de cambio de la rigidez del peto, de la posibilidad de rasgarlo para que el toro pudiera levantar al caballo y de la dureza del castigo de la puya, así como la fuerte oposición de los picadores, como condicionantes para que la suerte de varas pudiera recobrar importancia.

Yolanda Fernández-Cuesta y Juan Pedro Domecq

No lidia mucho en Francia, aunque elogia el sistema de gestión directa de las plazas como el método más idóneo para la modernización de la tauromaquia, que arrastra una organización obsoleta, en la que el “todo en uno” de los empresarios-ganaderos-apoderados impide modernizarse y acercarse a sistemas de organización del espectáculo más acorde a los tiempos actuales.

Miembros de la fundación Toro de Lidia 
ante el Parlament de les Illes Balears

Está convencido de la necesidad de defender la tauromaquia de los ataques actuales y cree que la Fundación del Toro de Lidia es una buena aportación para organizar dicha defensa. Su participación en la Fundación parece ir más allá de lo meramente burocrático y su implicación es una buena noticia que añade esperanza a la participación institucional en la defensa de la tauromaquia, hasta ahora defendida fundamentalmente por los aficionados.

Toro disecado de Veragua en el Museo del Prado

Me resultó una sorpresa, al preguntarle por las aportaciones  de los diferentes cruces de la ganadería en su origen, que dijera que la nobleza era la aportación de Veragua, mientras que la acometividad (el carbón en la terminología actual) venía de García Pedrajas, pues es la primera vez que oía hablar de la nobleza como característica fundamental de los agresivos toros del Duque de Veragua.

Firmando un recuerdo para la Tertulia de Jordán

Muchos temas más salieron en una conversación amable que, sin llegar a profundizar, recorrió muchos aspectos de la actual fiesta de los toros. Desde el papel de las figuras (a El Juli le gusta mucho mandar, dice. Morante es el torero que más obliga a los toros), a los nuevos toreros emergentes, a las modas del antitaurinismo, su incidencia en la política y las maneras de enfrentarse a ellas, el monoencaste, que niega por elevación, diciendo que no es que el 70% sea procedencia juanpedro, sino que el 95% es procedencia vistahermosa, las características de las distintas administraciones de plazas señeras y sus distintos públicos y exigencias, se repasaron de manera distendida, pero permítanme que me quede con la reflexión con la que se inicia esta entrada, que coincide plenamente con la de los asistentes a la Tertulia de Jordán: El público de Madrid es muy justo, palabra de Juan Pedro Domecq.