miércoles, 20 de septiembre de 2017

RIAZA, LA CASTA PARA EL FIN DE FIESTA

Riaza volvió a brillar en sus fiestas con la corrida de toros de Cebada Gago y la novillada de Baltasar Ibán. La casta como soporte de la fiesta.
Los toros de Cebada Gago enfilan el toril
tras el encierro por las calles de Riaza

Pepe Moral, quien está abriéndose paso con las corridas interesantes para los aficionados, triunfando con la de Miura en Sevilla y la de Escolar en Pamplona, toreó a placer al más bravo de la encastada corrida de Cebada Gago, ganadería tan difícil de ver en Madrid y que presentó en Riaza una corrida seria sin ser aparatosa, cinqueña pasada y que dejó un toro noble, el bello Pelón para Iván Vicente, otro con embestida picante para Octavio Chacón y el mencionado bravo para Pepe Moral quien le pidió siempre la embestida, le ligó las series sin perder pasos, exhibiendo un valor seco y gusto al manejar los engaños con temple y mesura, aunque mató de pinchazo en lo alto y estocada más baja que desprendida, no impidió su triunfo popular.
Pelón-67 embiste con bravura al caballo.
La corrida tomo un total de 11 varas

Esquivel, de la cuadrilla de Octavio Chacón,
puso dos buenas y bellas varas a Puntero-32

Pepe Moral que fue el triunfador de la tarde 
da una media verónica barroca


Pepe Moral, muy centrado cargando la suerte con Mugidor-2,
detrás el balcón municipal con la presidencia y debajo la banda de música de Riaza

La novillada de Ibán fue noble, excesivamente noble se podría decir si no fuera por la casta más agresiva que sacaron los dos últimos novillos. Angel Sánchez y Carlos Ochoa salieron a hombros con el mayoral. Sánchez con dos faenas entonadas sin la personalidad que mostró en su presentación en Madrid y Ochoa con una faena más madura en la que dejó ver su progresión y buenas maneras en el quinto novillo al que se le dio la vuelta al ruedo. Alejandro Gardel, el tercer novillero mostró un cierto envaramiento producto de su bisoñez, pero dejó buen recuerdo.
Tomillero-2

Sartenero I-52
Los dos últimos de la novillada de Baltasar Ibán,
tuvieron más casta que sus hermanos más nobles.

El presidente concede la 2ª oreja a Carlos Ochoa y
 la vuelta al ruedo de Tomillero-2

Ángel Sánchez y Carlos Ochoa a hombros 
junto al mayoral de Baltasar Ibán


En resumen dos interesantes festejos que marcan la personalidad taurina de un pequeño pueblo como Riaza, dándole proyección exterior y demuestran el acierto de la apuesta por el actual equipo municipal apoyado por la Peña Taurina de Riaza, por el toro de casta como eje de unas fiestas, que no se entienden sin el toro pues giran, precisamente, a su alrededor.
Los novillos de Baltasar Ibán en los corrales de Riaza antes del encierro


Desembarco de los toros de Cebada Gago en los corrales antes del encierro


Fotografías de los Cebada Gago de Eduardo de la Cruz
Fotografías de los Baltasar Ibán de Andrew Moore
Fotografías de los corrales de Riaza de Julián Barahona

Reportaje fotográfico de la novillada de Baltasar Ibán de Andrew Moore
Angel Sánchez

 Carlos Ochoa
Alejandro Gardel







Tomillero-2 premiado con la vuelta al ruedo,
lidiado por Carlos Ochoa










Sartenero I-52, el otro bravo de la novillada







Reportaje fotográfico de la corrida de Cebada Gago de Eduardo de la Cruz

Emparejamiento de los lotes y sorteo



Hablando con los picadores y los matadores, 
por encargo del presidente de la corrida, 
sobre la importancia de respetar la belleza y funcionalidad
de la suerte de varas   



Previo al paseillo

Iván Vicente

Octavio Chacón

Pepe Moral




El ganadero, el mayoral y los toros